domingo, 9 de octubre de 2011

Yo conmigo.

Creo que como empresario quebraría muy rápido. El viernes estaba tremendamente aburrido,llamé a un par de amigos para ver si podíamos ir por un trago.Ninguno pudo.No quería una gran fiesta o algo así,simplemente una conversación,por eso es qué intenté buscar un lugar con poca gente pero agradable para estar,no se me ocurrieron muchas opciones,así que me fui "al España". Era temprano,eso me gusto,no había mucha gente,me hubiera encantado estar más tiempo,pero comenzaba el ajetreo de los preparativos para recibir a los parroquianos que llegarían en unas cuantas horas,eso me animó a largarme de ahí,tan sólo me dio tiempo de tomar una ginebra. Ahora que recuerdo,cuando trataba de encontrar un lugar con poca y gente y de mi gusto,me doy cuenta que no recordé ninguno,quizá tenga que lanzarme en una búsqueda punitiva para hallar el bar prometido.Pero ¿quién querría invertir en un lugar para solitarios? Los hay sí,pero cierran temprano,he ido a ellos,son deprimentes,nadie quiere verse a la cara,soy miserable en mi contacto con personas pero tampoco me gusta revolcarme en ella,.En fin que ninguno de los llamados "empresarios" se animaría abrir un lugar para solitarios,se iría a la banca rota en un dos por tres.Dicen los que saben que los humanos somos sociables por naturaleza,a lo mejor,no sé,no quiero enterarme.Lo que si sé,es que muchas personas buscan,buscamos mimetizarnos en las multitudes algunas veces,quieren,queremos sentir esa calidez,que no es para nosotros es para otras personas,esas risas,esas voces,esos besos.Creo que es cuestión de aprender a vivir a solas con uno mismo,cada vez paso más tiempo conmigo,eso me alegra,pero a veces tengo lapsos como los aquí escritos. Bueno,no me queda más que seguir con la búsqueda de un chingon lugar para tomar a gusto conmigo mismo.

1 comentario:

Durkisha dijo...

A veces sentimos esas ganas de vernos con otras personas, pero, la mayoría de las veces, tendremos que contentarnos con nuestra propia compañía. He aprendido que me siento mejor estando sola, y si salgo con mis amigos (muchas veces les invento excusas para no salir) es simplemente porque en el fondo sé que necesito rodearme de gente de vez en cuando.
A veces la soledad es la mejor compañía, porque nunca te va a decir nada equivocado, nunca te va a contradecir y siempre te va a entender.